El dinero es el veneno en la política.

Por Flavio Campos Miramontes

Zacatecas,(18-06-2021).-Un migrante originario de Villanueva Zacatecas, según lo declara al Sol de México, se queja de lo duro que es la realidad democrática en su tierra y diría yo de México entero, se sorprende de que los electores pidan dineros y diversos apoyos en especie para considerarlo en su intención de voto.

 Bienvenido a nuestra ingrata realidad, la gente en pobreza le han arrebatado su voluntad de influir en los asuntos públicos o visto desde otro ángulo enajenó su ser político.

 Con una inteligencia de la inmediatez, la gente en mayor pobreza y alguna que otra no tan pobre, se da cuenta que los aspirantes a un puesto de elección les es indispensable tener la seguridad de los votos necesarios para llegar y el votante inicia con un juego que lo describo, solo para simplificar, con: ¿Y tú qué me vas a dar?

Cuando llegue, contestará el político nos arreglamos. No cumples, es más no volvemos a verte.

En cualquier momento se rompe la negociación si de parte del político no puede ganar la confianza que su responsabilidad pública no es cuando tan solo se es candidato, podrá decir de él mil virtudes y dones, pero tantas veces las ofertas electorales se han convertido en engaño demagógico que al elector le sopla hasta el jocoque.

Es ahí donde apareció la genialidad del dinero para romper ese círculo de la desconfianza. No porque haya necesidad de comprar la totalidad de los votos para ganar una elección. El estratega electoral te recomendará métodos más sofisticados de conseguir la confianza y decisión del voto.

Para ello hay la mercadotecnia, dirigida a generaciones recientes, que toman sus decisiones con imágenes, con frases que mueven los sentimientos y no la razón. Las generaciones que forman los mercados quieren estar con el que sienten más poderoso y comparan la grandilocuencia de las imágenes, que llegan por doquier, mantas espectaculares, medios de comunicación, redes sociales. Para que tú ganes esa guerra requieres dinero.

Primer problema para resolver: no hay igualdad de oportunidades para acceder al dinero entre partidos y candidatos  Uno tienen más recursos, de todo tipo, porque tienen más votos en el pasado. Principio de San Mateo, da más al que más tiene y quítale más al que menos tiene. Lo ideal es tener dinero como candidato y lograr la postulación de un partido rico.

Pero el dinero de prerrogativas es lo único que te hace desigual, no por supuesto, hay partidos gobernantes y partidos fuera del gobierno. Los recursos de las instituciones públicas se siguen manejando para fortalecer una opción, la del partido que gobierna. Aquí lo vimos en todo su esplendor, las opciones que ofertaron las dos coaliciones tenían vínculos con partidos gobernantes, la ganadora con el gobierno federal y la perdedora con el local.

El segundo problema es el dinero que entra al juego electoral de origen privado con una intención de hacer negocio. No hay, hasta donde yo conozco filántropos de la política, no en el ámbito electoral a menos. Aquí cabe perfectamente los apoyos logísticos, en especie y en dinero que con mucha frecuencia aparecen en las municipalidades de las células del crimen organizado, es negocio al asegurar la exclusividad y tolerancia para ese jugoso negocio.

Me dirán, pero cómo opera la compra, mira que ya es tan sofisticado como juegan las acciones en la bolsa, el elector se va con el mejor postor y se encuentran muchos corredores e intermediarios que juntan electores. Claro hay de los que se la juegan en estructuras partidarias y los agentes libres, pero todos comen y buscan una comisión.

Ese es el México en el que tú ingenuamente creías, mi querido Rogelio. Es otro cuento, respecto a los aprendizajes que traías en tu ilusión de ser diputado. En efecto, el vecino del norte cocina de manera distinta sus procesos electorales y la expectativa de ser exitosos como candidatos son distintas.

No hay que entrar en desánimo, las culturas políticas y las luchas que las generan se dan en cada país. Aquí nos toca enfrentar una eventual reforma electoral que ya anunció el presidente, en la que solo le preocupa el dinero que cuesta el tamaño del congreso de la unión, pero no el que los lleva a ese lugar, pues va junto con pegado.

El reciente proceso electoral le ha producido ceguera de taller al jefe de las instituciones, ya no ve lo que antes sí veía. El dinero en la política sigue siendo una asignatura pendiente.

*El autor fue secretario de Educación en el estado y ex candidato a la gubernatura

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